Resp:. Log:. Simb:. Dig:. Prog:. y Cent:. “VERBO” Num. 3

Resp:. Log:. Simb:. Dig:. Prog:. y Cent:. “VERBO” Num. 3
Or:. de Oaxaca, Mexico

viernes, 22 de abril de 2011

LOS VIAJES DEL APRENDIZ SIGNIFICADO GRADO DE APRENDIZ

AL:. G:. D:. G:.A:. D:. U:.

Los viajes del aprendiz

Introducción
En términos generales, la palabra VIAJE, deriva de la lengua latina “VIATICUM”, que literalmente quiere decir, Jornada, Etapa, Paseo, Traslado, Peregrinación; es el acto que se ejecuta para ir de un lugar a otro, así como el camino por donde éste se hace, de ida a cualquier parte; también se dice que se lleva un VIAJE, cuando se trata de conducir a determinado lugar, un cargamento; igualmente se le denomina de esa manera, a una relación, al diario o a la memoria, que se lleva sobre el curso de una larga expedición; del mismo modo se le designa, a la cantidad de Agua que por medio de cañerías o de acueductos, se surte a una población, y en el sentido figurado, se llama también así, al golpe o al acometimiento, iniciado por medio de una arma blanca y corta; se dice que se hace VIAJE REDONDO, al recorrido que se ejecuta de ida y vuelta, entre dos puntos; también se le da ese nombre al resultado satisfactorio que se obtiene, al emprender cualquier negocio o empresa.
Por lo que respecta al significado simbólico, que la Masonería atribuye y aplica a los VIAJES, en la Primera Cámara, y cuyo acto se lleva a la práctica, dentro del ceremonial de la INICIACIÓN, se les considera como una de las partes ritualísticas más solemnes, de las PRUEBAS Físicas y Morales, a que invariablemente se somete a los Candidatos.

Los alquimistas nos hablan de los cuatro elementos en relación: el Fuego con el Oro, el Aire con la Plata, el Agua con el Mercurio y la Tierra con el Plomo. Y sumamente interesante es asimismo la unión que hacen de estos cuatro elementos cósmicos con cuatro elementos o cuatro cualidades psicológicas encerradas en el ser humano: el Fuego relacionado con el Saber, el Aire con el Osar, el Agua con el Querer y la Tierra con el Callar.

Viajes del aprendiz

Al principiar la INICIACIÓN de algún Candidato, dentro del Simbolismo y la Filosofía Masónicas, que se imparten en nuestros Talleres, prácticamente se le sujeta a las Tres PRUEBAS que proporcionan los elementos Primordiales que le dan la vida a la MADRE NATURALEZA; como lo son el AGUA, el AIRE y el FUEGO, las que en forma de VIAJES, ejecutan los Aspirantes, haciéndoles dar TRES VUELTAS hacia los Cuatro Puntos CARDINALES; lo que tiene por objeto darle a conocer, que ni los HIELOS que cubren las regiones desoladas del Norte, ni los ARDIENTES rayos del Sol de Mediodía, que ni los DESLUMBRANTES destellos de la Luz de Oriente, ni mucho menos las tinieblas que invaden las apartadas regiones del Occidente, son capaces de DETENER, o de IMPRESIONAR el ánimo de los INICIADOS, durante su peregrinación, por conseguir la conquista de sus IDEALES, mismos que luego tendrá que PROPAGAR, sobre toda la superficie de la Tierra, en bien de sus semejantes.
Al mismo tiempo debemos considerar, que esos Tres Elementos son CAUSA y EFECTO de todos los fenómenos que conocemos dentro de la Naturaleza, puesto que su ACCIÓN es IRRESISTIBLE, porque todo lo DESTRUYEN o lo TRANSFORMAN y al mismo tiempo le dan VIDA y VIGOR, para perpetuar todas las Especies.

El acto de la PREPARACIÓN de un CANDIDATO a INICIACIÓN, en su aspecto Simbólico, representa al NACIMIENTO DEL NIÑO con sus elementos, su llanto y su impotencia para poder subsistir por SÍ SOLO, es la realidad de la vida del hombre durante su INFANCIA, principalmente cuando principia a dar sus primeros, vacilantes e inciertos PASOS, cuando su inocencia y su inexperiencia lo cubren de INCERTIDUMBRES y de DUDAS, sobre la verdadera Misión que está llamado a desempeñar en el Mundo; pero que finalmente, logra DISIPAR ese cúmulo de vacilaciones, para salvar radicalmente los obstáculos y resolver sus problemas, gracias a los solícitos cuidados y a las sabias mismo, sin esos poderosos apoyos, sin los desinteresados consejos, de seguro que PERECERÌA, dentro de un MAR DE DUDAS.
Son viajes simbólicos a través de la vida de todo hombre. Durante el transcurso de la misma camina tanteando y tropezando torpemente en la oscuridad hasta el final del tercer viaje en que recibe la luz directa de la intuición y cae finalmente la venda de sus ojos también, como en la vida real, al neófito se lo puede orientar o conducir, pero no arrastrarlo o cargarlo -tiene que dar los pasos por su propio esfuerzo y consciente de lo que hace, pues ésta es una empresa de realización propia.

Primer viaje
El primer viaje es por aire, porque en él recibimos el aliento de vida necesario para iniciar el camino y la nueva vida  la cual nacemos. Esta etapa requiere mucho aliento. Se desenvuelve en el plano físico e involucra las actividades del cuerpo etérico, vital y físico. Durante esta etapa el viajero se halla sumido en el materialismo y las satisfacciones materiales, y lo dominan sus apetitos y su personalismo.
EL Aire es la psiquis; es el conjunto de emociones y de sentimientos; es aquello que nos inclina hacia las cosas, a favor o en contra de ellas: lo que nos mueve en el plano del sentimiento. Esto es el Aire: la expresión de lo que se siente, el mundo de la emoción. Aire es igual a Osar. Es esa capacidad de coraje con la cual hemos de ayudar al conocimiento; es algo más que fuerza, es impulso, es fe. Osar, precisamente, es no conocer el miedo, es lanzarse porque hay que llegar a la Sabiduría.
El primer viaje lo lleva al 2º Vigilante, el cual representa la personalidad o nuestra naturaleza material. El viaje termina entre columnas.
por lo que respecta al primer VIAJE, que viene representando a la JUVENTUD, según el Cientificismo Masónico; es lo que se refiere a su interpretación Filosófica y Dogmática, porque el Postulante se encuentra en el período en que recibe su educación y preparación Intelectual, y por ese motivo llegamos al convencimiento de que se trata especialmente, del NACIMIENTO de sus ideas, de sus principios y de sus acciones; las que por sí solas le conducen hasta adquirir el conocimiento exacto de las TENDENCIAS materiales y espirituales que poseen los hombres; esta etapa simboliza también al estado de ánimo, en que el individuo debe luchar en forma denodada, en contra de las INCERTIDUMBRES, de la IMPOTENCIA, de la CONFUSIÓN y de los ERRORES humanos, para que posteriormente sus pensamientos y sus propias acciones estén ajustadas a la PRÀCTICA DE LAS VIRTUDES; puesto que al observar esa línea de conducta, irremisiblemente logrará apartarse de todos los MALES que produce la OCIOSIDAD, la INDOLENCIA y la IGNORANCIA, que la mayoría de las veces conducen al hombre hasta hundirse en lo más profundo de los VICIOS abominables.
En el sentido MORAL, el primer VIAJE también es Simbólico de enseñanzas que le prodigan sus Padres y Maestros, sin cuya ayuda, jamás podría afrontar los peligros de la escabrosa SENDA DE LA VIDA.

Segundo viaje
El segundo viaje es por agua. El agua simboliza la naturaleza emocional y esta etapa se caracteriza por el emocionalismo y las grandes luchas internas que finalmente conducen al caminante al sitial del 1er Vigilante. El Agua es Querer; es decir, para poder ser valiente y sabio, primero hay que querer verdaderamente.
El Agua simbólicamente es la vida que recorre la materia; es la energía que baña la materia; es esa fuerza que hace que la materia pueda entrar en acción y que no sea simplemente materia inerte; es aquello que nos permite caminar, hablar, que hace que tengamos temperatura, que podamos decirnos vivos y hace que estén vivas todas las cosas que en el Cosmos se mueven, cumpliendo leyes inexorables y matemáticamente perfectas. El Agua es, pues, vitalidad; el Agua es la «sangre» de la Tierra, lo más vital, lo más fuerte.
El segundo VIAJE, es representativo de la VIRILIDAD, y en consecuencia lo es también de la segunda época de la VIDA HUMANA, puesto que dentro de este período, es cuando el hombre principia a demostrar con hechos la ILUSTRACIÒN que ha recibido, en el desarrollo de sus actividades Sociales, las Públicas y las Privadas, las que convertidas en una realidad, indican claramente que ha llegado a la Meta de su Preparación Intelectual, y por lo  mismo, esto quiere decir, que el Individuo ya se encuentra CAPACITADO para hacer uso del libre ejercicio de sus FACULTADES MENTALES, que lo obligarán siempre, a cumplir en forma consciente, con sus DEBERES, haciendo a la vez uso moderado, de sus DERECHOS SOCIALES, cosa que el hombre HONRADO  puede lograr, en cualquier circunstancia de su vida.
Este segundo VIAJE, en el sentido MORAL, simboliza a la lucha que se entabla entre la VERDAD, en contra de la MENTIRA o el ENGAÑO; entre la EDUCACIÒN y la IGNORANCIA o la SUPERSTICIÒN;  entre la REALIDAD y el ERROR o la FALSEDAD; entre el BIEN y el MAL o la PERFIDIA, etc., para el fin de poder definir en forma categórica, a las nobles VIRTUDES, que sirven de apoyo a la EQUIDAD, a la RAZÒN y a la JUSTICIA

Tercer viaje
El Fuego es el mundo del pensamiento; de la idea; de la gestación en un plano tan abstracto que sólo puede captarse por otra entidad tan abstracta como es en nosotros la mente, como es en el Cosmos el Fuego. el Fuego indudablemente supone Sabiduría. Así, Fuego es Saber y Saber es la culminación del Hombre.
El tercer viaje es por fuego, el cual simboliza nuestra naturaleza mental. En esta etapa el peregrino, tras consumirse en un fuego sagrado resucita a una nueva vida, espiritualizado y liberado de sus limitaciones, habiendo escalado las tres gradas al trono del espíritu o ser supremo entre nosotros, representado éste por el Venerable Maestro de la Logia. Cae la venda de los ojos. Todo se ilumina entonces en la logia individual y colectiva.


En cuanto al tercer VIAJE, que simboliza a la EDAD MADURA HUMANA; o sea la época en que se demuestra el Talento, la Pericia y la Experiencia adquiridas por el hombre, durante su preparación, es un período que se cuenta entre la VIRILIDAD y la VEJEZ o SENECTUD, y por lo mismo viene siendo la etapa en que el Individuo, aspira a una JUSTA RETRIBUCIÒN, cuyo premio a sus esfuerzos, siempre será el fruto que logre adquirir durante su verdadera actuación; tomando en cuenta que todo lo que ha logrado obtener mediante su Inteligencia, y haciendo uso de sus más nobles acciones, ha sido impulsado por su espíritu de sinceridad, como una cualidad propia del Hombre de TALENTO y de CRITERIO.
Viaje a la tierra
el elemento Tierra equivale a Callar. El primer paso del camino es el silencio. Es lo que tanto nos llama la atención sobre todas las civilizaciones antiguas para las que los grandes conocimientos estaban encerrados dentro del conjunto del Esoterismo. ¿Por qué esotérico? ¿Por qué cerrado? ¿Por qué guardado? Porque, si no se calla, es muy difícil querer; si no hay silencio, es muy difícil osar, es muy difícil saber.
Conclusión
Cuando estos viajes los realizamos con los ojos vendados durante la ceremonia de Iniciación nos parecen extensos, pero al quitarnos la venda de los ojos, nos sorprende ver cuán reducido era el espacio en que nos movimos, pues como en una espirales tuvimos dando vueltas en el mismo sitio.
Esto nos indica que el camino está dentro del espacio de nosotros mismos, cada uno es una logia en funcionamiento. Las iniciaciones que recibimos en las Logias formales son sólo simbólicas. Las verdaderas las recibimos en nuestra logia individual. Éstas siempre coinciden en sus grados con las primeras.
También es de nuestro deber, advertir que la ÉTICA MASÓNICA dentro de sus más elevados conceptos, a que se refieren los Tres VIAJES, que durante su peregrinación por la senda del estudio, ejecuta el Aprendiz Masón; en síntesis se reducen a los tres siguientes PRECEPTOS SIMBÒLICOS:
1 - Que durante la JUVENTUD, debemos aprender a comparar y apreciar, todas las materias de enseñanza que se hacen necesarias, para poder aplicar nuestro CRITERIO o nuestro TALENTO, de conformidad con los Principios Filosóficos, Morales y Científicos, adquiridos por medio del esfuerzo que demanda la Inteligencia, para el fin de lograr ser útiles a nosotros Mismos, a la Sociedad en general y a la DIVINIDAD.
2 - Que durante la VIRILIDAD, debemos emplear toda nuestra Buena VOLUNTAD, para lograr formarnos un porvenir, cuya base principal lo sean la DEDICACIÒN, el Amor al ESTUDIO y el APROVECHAMIENTO absoluto del tiempo necesario, para iniciar la ejecución de nuestras OBRAS, en bien PROPIO, en el de nuestros Semejantes y en el de la DIVINIDAD.
3 - Que durante la MADUREZ, tenemos derecho a disfrutar, de las ventajas adquiridas, por medio de nuestra Inteligencia, para tener la satisfacción de haber sabido CUMPLIR con nuestros deberes, para consigo Mismo, para con nuestros Semejantes y para con el SER SUPREMO; y que finalmente, a la hora de rendir nuestro último TRIBUTO a la MADRE NATURALEZA, y sin TEMOR a la MUERTE, llevemos la convicción y la esperanza, de alcanzar una GLORIOSA INMORTALIDAD.
Los tropiezos que tenemos en la vida, los errores que cometemos, la manera en que equivocamos con frecuencia la dirección que deberíamos seguir, los temores y las aprensiones que nos embargan, son indicios de la oscuridad en que efectivamente vivimos.
-"Cuando todos los seres humanos encuentren dentro suyo los cuatro elementos primordiales, serán verdaderos guerreros, nobles y puros, y toda la creación estará en armonía, y ellos podrán colaborar con la creación en lugar de destruirla...

LAS LUCES SIGNIFICADO GRADO APRENDIZ

AL:. G:. D:. G:. A:. D:. U:.

Las luces

“la luz se apodera de las tinieblas, pero las tinieblas no pueden apoderarse de la luz.

Introducción

La Luz Astral según los ocultistas es el elemento del cual procede o nace todo lo que existe. Se le ha llamado también "alma universal", "matriz del universo", "mysterium magnum", "Gran Serpiente", "Dragón", la luz se pone en relación con la oscuridad, para simbolizar valores complementarios o alternantes de una evolución. Es el conocimiento, que sintetiza las luces del sol y de la luna. Para los budistas chinos tiene también el sentido de la iluminación. En el Islam es el espíritu. Este fluido que lo penetra todo, este rayo separado del esplendor del sol, y fijado por el peso de la atmósfera y por el poder de la atracción central, este cuerpo del Espíritu Santo, que llamamos la Luz Astral y el Agente Universal, este éter electromagnético, este calórico luminoso y vital, se representa en los monumentos antiguos por el velo de Isis, que une dos polos mediante una serpiente con cabeza de toro, de macho cabrío o perro en las teogonías antiguas, y por la serpiente que se muerde la cola. Es el dragón alado de Medea, la serpiente doble del caduceo, y el tentador del Génesis; pero es también la serpiente de bronce de Moisés que rodea la Tau, es decir, el lingam generativo de Siva; y la doble cola que forma las piernas del gallo solar Abraxas. Por último es el demonio del dogmatismo exotérico, y realmente es la fuerza ciega que las almas deben conquistar, para despegarse de las cadenas de la tierra; porque si su voluntad no les libera de su atracción fatal, serán absorbidos en la corriente por el mismo poder que los produjo y volverán al fuego central y eterno. Esta luz astral se revela por cuatro tipos de fenómenos, y ha sido sujeto a ciertas manipulaciones de la ciencia bajo cuatro nombres: calor, luz, electricidad y magnetismo. Estos cuatro fluidos imponderables son, por lo tanto, las diversas manifestaciones de la misma fuerza, que es esa substancia creada por Dios antes de que todo fuese creado. Todo lo que existe ha sido desarrollado a partir de ella, y preserva y reproduce todas las formas.


Desarrollo

La luz es una forma de radiación electromagnética con longitudes de onda que se extiende desde aproximadamente 0.40 a 0.75 micrometros. La luz visible contiene bandas de color que van del violeta hasta el rojo. La luz puede considerarse como una entidad que tiene comportamiento de onda y que consta de partículas llamadas fotones. En relación con la luz, la materia puede ser opaca o transparente, puede absorberla o refractarla. La luz puede pasar a la materia, a través de la materia, reflejarse en ella, o ser absorbida por la materia. Cuando la luz pasa al interior de la materia, se alenta, mientras que su frecuencia aumenta.

Cuando la luz se refleja, el camino que sigue cambia. Cuando la luz es absorbida, los electrones son estimulados potencialmente llevando a nuevas combinaciones moleculares. Pero lo que es más significativo, cuando la luz pasa a través de la materia (aún sin ser absorbida), los átomos y las moléculas hacen vibrar al continuo espacio-tiempo y, a causa de esto, la luz puede bajar de frecuencia. Podemos ver, porque algo llamado “luz” interactúa con algo que llamamos “materia” en algo llamado “continuo espacio-tiempo”.

El simbolismo de la palabra, luz alimenta las tradiciones más remotas de las culturas más antiguas. El concepto de luz se asumió desde el antiguo Egipto con un importante sentido espiritual: la luz es vida, liberación, prosperidad, salvación, felicidad y éxito. Consecuentemente en materia de simbolismo luz indica en primer término, a la ciencia, a la verdad y a la razón, virtudes que se practican dentro de las enseñanzas masónicas, y por lo mismo, constituyen la base de todas las materias que nos sirven de guía, para adquirir e inculcar los conocimientos filosóficos, que se ponen en manifiesto en todas las iniciaciones.

La iluminación del Templo Es dicha Luz, lo primero que se solicita cuando se entra en esas vías. Y la luz que ilumina la Logia, como la que ilumina el mundo, procede del Oriente, donde está situado el Delta luminoso, símbolo por excelencia del Gran Arquitecto del Universo. Y es a los pies del Oriente en donde los tres principales oficiales de la Logia (el Venerable Maestro y los dos Vigilantes) se "unen" para "recibir" la Luz que simbólicamente emana del Delta, lo que es lo mismo que la recepción y transmisión ritual de la influencia espiritual que a través de las respectivas funciones de estos tres oficiales en verdad "dirigirá" los trabajos de la Logia.

A estos oficiales se les denomina también las "tres luces", queriendo mostrar así que ellos, o mejor sus funciones, son los portadores del espíritu que ilumina la Logia, y que la luz sensible simboliza de manera manifiesta.,  en los antiguos rituales operativos se necesitaba la reunión o el concurso de tres maestros para que una Logia pudiera trabajar regularmente, representando cada uno de ellos un determinado arquetipo espiritual o nombre divino creador. Esa simbólica ha permanecido en la actual Masonería, y esos tres maestros no son otros que el Venerable y los dos Vigilantes, cuyas funciones respectivas, como estamos viendo, se vinculan con un atributo, aspecto o nombre del Gran Arquitecto: con la Sabiduría el Venerable Maestro, con la Fuerza el Primer Vigilante, y con la Belleza el Segundo Vigilante. Y Sabiduría, Fuerza y Belleza son los nombres que reciben los tres pilares o "tres pequeñas luces" situadas en el centro mismo de la Logia, y dispuestas en forma de escuadra. Estos tres pilares son llamados también "estrellas" (alusión directa a su simbólica celeste), las cuales son hechas "visibles" y presentes en la Logia gracias a la invocación de los nombres divinos. El rito del encendido de estos pilares que acompaña las invocaciones, señala el momento preciso en que la Logia, que hasta entonces permanecía en penumbras, queda plenamente iluminada, produciéndose un paso de las "tinieblas a la luz". Es, pues, un rito esencialmente cosmogónico, análogo al Fiat Lux del Verbo creando el orden cósmico al fecundar el caos primigenio, es decir el conjunto de todas las posibilidades de manifestación que se actualizan gracias a esa acción demiúrgica. 

El encendido de los tres pilares que conjuntamente llevan a cabo los tres principales oficiales de la Logia están ritualizando, haciéndolo presente, ese gesto generador del Arquitecto. Por lo tanto, la apertura de la Logia describiría de manera simbólica un proceso análogo al de la creación del mundo. Por otro lado el término Logia procede de Logos, la Palabra o Verbo, y también de términos lingüísticos que designan la luz, como el griego liké. De hecho, el templo masónico (como cualquier recinto sagrado) es una imagen simbólica del cosmos, que a su vez es el templo universal y la obra directa del Creador. Y así como éste "todo lo dispuso en número, peso y medida", la Logia se edifica con Sabiduría, Fuerza y Belleza, o con Fe, Esperanza y Caridad, las tres altas virtudes que se corresponden respectivamente con cada uno de los tres pilares. En la triple invocación se apela a la Sabiduría del Arquitecto como la verdadera artífice de la obra de la creación, a la que preside; a su Fuerza como la voluntad que la sostiene y la regenera perennemente; y a su Belleza como a la energía que la "adorna" al imprimirle las medidas exactas y armónicas que conforman su orden interno y externo, revelado fundamentalmente a través de las estructuras geométricas y simbólicas. 

Sólo después de esas invocaciones, y gracias al influjo espiritual en ellas contenido, el espacio de la Logia (del templo universal), previamente "encuadrado" por las "circumambulaciones" de los dos Vigilantes, queda iluminado, u ordenado, en toda la extensión del mismo. 

Es a partir de ese momento que se procede a la apertura del Libro de la Ley Sagrada (la Biblia), y a disponer sobre él el Compás y la Escuadra, lo cual lleva a cabo el maestro de ceremonia  de la Logia,  El libro y los dos instrumentos, constituyen las "Tres Grandes Luces" de la Masonería, situadas encima del Altar de los juramentos, es decir en el punto geométrico donde simbólicamente se efectúa la unión del cielo y de la tierra, de la vertical y la horizontal. Esa unión está representada por la posición en forma de estrella de David, o sello de Salomón, del compás y de la escuadra, ambos símbolos respectivos del cielo y de la tierra. La Logia aparece así como el lugar donde se hace manifiesta la conjunción cielo-tierra, y por consiguiente la comunicación entre el mundo superior y el mundo inferior. En este sentido, en la rica iconografía descrita en los cuadros de Logia masónicos en ocasiones aparece una escalera (símbolo del eje) apoyando su parte inferior en el altar con las tres grandes luces, mientras su parte superior toca los cielos. Al integrante de la Logia se le indica así cual ha de ser el camino que debe seguir en su proceso interno, un camino vertical, hacia lo "alto", sin olvidar, empero, que ese ascenso sólo es posible gracias a la comprensión de la doctrina tradicional. Esta se articula y expresa a través de la enseñanza vehiculada por el Libro de la Ley Sagrada, y el Compás y la Escuadra (instrumentos que sirven para trazar las medidas prototípicas del Cielo y de la tierra aplicadas a la construcción mediante el uso de la geometría sagrada). 

Conclusión
El término “Luz” en Masonería se refiere al conocimiento iniciático que los masones pretenden adquirir. “Conocer la luz”, es conocer la Verdad, adquirir la conciencia de un centro de luz, y en consecuencia, de fuerza espiritual.
Los Masones pedimos LUZ para ser iniciados, esta luz nos hará ver el conocimiento, la verdad, nos iluminará el camino que debemos de recorrer como masones y salir así de las tinieblas. Este término de luz está mucho más extendido en nuestra cultura, ya que con frecuencia usamos las expresiones “ver la luz”, “estar iluminado” todos ellos en un contexto simbólico.

el Venerable Maestro y los Dos Vigilantes, representan a las TRES LUCES MORALES O ANIMADAS, y por lo mismo, científicamente se les considera como emblemáticos, el primero, de la CIENCIA, el segundo, de la CONSTANCIA y el tercero de la LIBERTAD
Por lo que respecta a las CUATRO LUCES MATERIALES o INANIMADAS, que en este caso de encuentran colocadas sobre el ARA, son nada menos que la BIBLIA, que representa a la LEY, el COMPÀS, como simbólico de la NATURALEZA,( tierra, agua aire y fuego) a la ESCUADRA, como emblemática de la ENERGÌA ( luz, germen, nacimiento, vida, muerte) y a la ESPADA, como el símbolo del HONOR, razón por medio de la cual, existe la convicción de que todos aquellos conocimientos que por su propia naturaleza debemos ESTUDIAR, INVESTIGAR o DESCUBRIR, en beneficio de nuestros semejantes.

Por otra parte, el reconocimiento de que la logia se sostiene en tres columnas, colocadas en los tronos de cada una de las tres luces, el venerable y los dos vigilantes, nos da la sensación de fortaleza y la convicción de que la logia se reúne bajo le amparo de leyes universales, estas tres luces respectivamente significan:

La sabiduría o pensamiento que dirige.
La fuerza o energía moral que ejecuta.
La belleza o armonía de las fuerza mentales, la concordia entre le pensamiento y la acción.

“Pedid y se os dará”, son dos palabras que dentro de nuestros talleres tienen una gran elocuencia, conteniendo la esencia de la fórmula que nos abre las puertas hacia esa gran luz que ofrece la masonería; ofreciendo así las enseñanzas de moralidad, el mejoramiento espiritual e inagotables fuentes de perfeccionamiento intelectual; en suma , la luz masónica, plena de verdad y de conocimiento  me conducirá al camino del deber y de la virtud, siendo con orgullo un hombre libre y de buenas costumbres.

Es cuanto.