Resp:. Log:. Simb:. Dig:. Prog:. y Cent:. “VERBO” Num. 3

Resp:. Log:. Simb:. Dig:. Prog:. y Cent:. “VERBO” Num. 3
Or:. de Oaxaca, Mexico

EL ARA SIGNIFICADO GRADO APRENDIZ

AL:. G:. D:. G:. A:. D:. U:.

EL ARA

Introducción


“No hay vida sin materia ni materia sin vida.
El espíritu no puede tener existencia sin materia, ni la materia puede existir sin el espíritu.”


El altar es un símbolo antiquísimo en todas las religiones, era destinado ara el sacrificio de los animales durante el servicio religioso.
el Ara es el altar de nuestro taller que es también nuestro templo y por lo tanto una imagen del cosmos. En el centro de ese espacio, entre la puerta y el Oriente y las columnas del Norte y del Sur se encuentra nuestro altar iluminado por las luces de la Sabiduría, la Fuerza y la Belleza. Esta piedra o ara, por marcar el centro, señala también el eje del taller, es decir, la posibilidad de comunicación alto-bajo, ascendente-descendente, entre la tierra y el cielo que en forma simbólica está representado en el techo de la logia.
Desarrollo
Etimológicamente el vocablo Ara significa Altar o Piedra de los Sacrificios. En la logia, está representada mediante una figura prismática cuadrangular que lleva en lo alto un triángulo con tres luces, elevada sobre tres pequeñas gradas o gradines, cuyas caras miran hacia el Occidente, el Sur y el Norte respectivamente.

el Altar se eleva desde los cuadros blancos y negros del pavimento de la logia, los que simbolizan la dualidad emergente de los pares de opuestos. Son éstos pares de opuestos sobre los que el iniciado debe desarrollar su existencia, manteniéndose equidistante de ellos, sin exaltarse ante los éxitos, ni hundirse ante las desventuras.

La forma triangular del Altar parece más simbólica, por que es el zócalo de una columna triangular truncada, símbolo de una vida interrumpida por la muerte. El hombre es una tríada, y pertenece simultáneamente al reino biológico, al psicológico y al social. El Ara es, además el símbolo de la tumba, hacia la cual camina el hombre.
El Altar o Ara constituye el lugar más importante y más sagrado del Templo Masónico, pues a su frente se realizan los actos más solemnes, tales como juramentos, consagraciones, afiliaciones y otros, siendo imprescindible para todo trabajo en la Logia. En él deposita el Candidato durante su Iniciación, sus pasiones y sus vicios como una ofrenda y sacrificio a la deidad y ofrece sus pensamientos de un corazón puro, como el incienso más justo hacia el G:.A:.D:.U:. Es la imagen de lo desconocido, del espíritu, de lo misterioso.
Es el símbolo de lo invisible por excelencia, que él expresa formal y sensiblemente, y a él mira simultáneamente toda la Logia, tanto el Oriente como los otros puntos cardinales. La escuadra y el compás se hallan sobre él simbolizando la unión entre la tierra (la escuadra, el cuadrángulo) y el cielo (el compás, el círculo) ya que él manifiesta el "axis" en el que se conjugan las polaridades. 
El altar de los juramentos o ara representa los tres altares en el tabernáculo símbolo de la evolución: altar de bronce o de sacrificio, altar de incienso y el altar de oro, cuyo simbolismo es el hombre antiguo, el hombre moderno y el hombre futuro o superhombre.
Sobre el ara se coloca el Volumen Sagrado de la Ley (Biblia), una Escuadra y el Compás, que como sabemos constituyen las Tres Grandes Luces de la Masonería. Además se coloca la Constitución Masónica de la Gran Logia y una Espada Flamígera debajo de la Biblia, apuntando hacia el  lugar que ocupa el segundo vigilante. El libro simboliza la Palabra Divina , el verbo o Verdad Suprema, escrita en nuestro corazón en nuestro archivo de la memoria; él compas representa un ángulo en la cual dos líneas distintas parten de un punto y cuando mas se alejan de su origen mas se separan. Es la dualidad en el hombre: espíritu, materia. El punto central de la unión corresponde al Oriente o sea al mundo de la Verdad, de la realidad, la fuente de la creación que permanece eternamente y en estado de unidad invisible; la parte opuesta al punto, es la irrealidad, la materia, el Occidente; es la misma realidad dividida en dos principios o columnas distintas.
Entonces el punto central del compas es la unión del espíritu del hombre con el espíritu divino. Es la realidad que se manifestó en apariencia. Es el ser que adquirió forma. Es el espíritu que se vistió de materia.

Ahora toca al hombre forma, realizar por medio de la iniciación; ir dentro, o progresar caminando en sentido inverso, desde el occidente al oriente, espiritualizar su materia, o sea desde los extremos del ángulo, remontando a su origen. También el compas representa el cielo, la Divinidad, el espíritu entrelazado con la tierra, la humanidad y la materia. Lo superior se une a lo inferior. El Verbo es hecho carne.

La escuadra es lo inverso del compás. Si el compás representa al espíritu manifestado en la materia, en el cuerpo, la escuadra, cuyo punto central es hacia abajo y sus dos ángulos se elevan hacia el cielo, representa al hombre inferior que por ser dominado por lo superior se eleva nuevamente a su origen, al cielo.
La disposición de la escuadra sobre el compás no es un hecho baladí. Por el contrario, simboliza que la materia, el instinto, la ignorancia, están dominando la inteligencia, el espíritu y la razón,     situación desfavorable que el aprendiz, con su trabajo, debe procurar revertir. La Espada Flamígera sobre el Ara, es una espada ondulada con lenguas de fuego que es la genuina representante del honor. Simboliza la obligación que tenemos de propagar por los cuatro puntos cardinales la luz de la verdad que proclamamos, a fin de lograr que la humanidad se instruya bajo la acción benéfica de la masonería. Sus reflejos, simbolizan la ciencia y la virtud, que desde al Ara irradia en forma resplandeciente enseñanzas morales, filosóficas y científicas que deben impartirse de manera gradual a los iniciados, para no cegar su entendimiento.
Alrededor de este Altar encontramos tres pequeñas columnas (Sabiduría, Fuerza y Belleza)  dispuestas en forma de Escuadra,  sobre las cuales se colocan Cirios, que permanecerán encendidos durante los trabajos en la Logia. Estas tres Luces que arden, simbolizan la Ciencia, la Virtud y la Fraternidad.
Los tres cirios colocados en los vértices del Ara, son alegóricos al Sol, a la Luna y al Ven:. M:., ya que del mismo modo que el sol ilumina de día y la luna la noche, el Ven:. M:. debe esforzarse para alumbrar con su sapiencia la inteligencia de sus hermanos.
Conclusión
El Ara se eleva física y simbólicamente de la concepción dualista de la vida. Está por encima de lo bueno y lo malo que es propio del diario vivir, y su ubicación nos simboliza la necesaria elevación que hemos de dar a nuestros pensamientos, a fin de poder percibir lo que se esconde tras la apariencia contradictoria de los pares de opuestos.

En síntesis: sobre el Altar, que nos liga con el Principio Creador, tenemos representadas la sabiduría del G.·.A.·.D.·.U.·., el espíritu y la materia, iluminados por las tres luces menores, que llevan a esos símbolos fe, esperanza y caridad, conformando sobre el Ara la síntesis de la perfección que anhelamos alcanzar.

Entre Columnas, el Masón representa al hombre que nace; pero ese hombre marcha hacia el Ara. Todo está relacionado con el tiempo que debe trabajar. En efecto el Aprendiz trabaja desde Mediodía (cuando ve la Luz, entre columnas) hasta Medianoche (cuando muere). Se es Masón desde el día en que recibe la Luz, hasta el día en que se apaga en él la vida, y muere.
el Ara es el lugar en el que efectuamos nuestros juramentos, como manifestación visible de una energía invisible y trascendente. Sobre ella, como imagen del centro espiritual, y en lo hondo de nuestro corazón, es que hemos aceptado nuestros compromisos internos y hemos prometido cumplirlos, llevarlos a cabo.
el altar más sagrado en la tierra es el alma del hombre -, y que el templo y sus rituales no son fines en sí mismos, pero un hermoso medio para el fin de que cada corazón humano puede ser un santuario de la fe, un santuario de amor, y el altar de la pureza, la compasión, y esperanza inconquistable.